Gallegos durante la construcción del canal de Panamá

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Gallegos durante la construcción del canal de Panamá

Mensagempor cachafeiro » quinta, 24 jun 2010, 21:20

“su eficacia no solo es mas del doble que la de los negros, si no que resisten mejor el clima” .
Gallegos durante la construcción del canal de Panamá
Enrique Rodríguez Alvarez nos cuenta la historia de estos auténticos héroes de nuestra emigración.
Resultan apasionantes las historias que fueron forjadas con sangre, sudor y lágrimas a lo largo y ancho de este mundo por parte de la emigración gallega. Los gallegos que llegaron a Panamá a partir de 1904, con el fin de participar en la titánica tarea de construir el Canal de Panamá, también hicieron su propia historia con los mismos elementos, digna de ser contada.
El Canal de Panamá se empezó a construir en 1904 y concluyó en 1914 convirtiéndose en una de las siete maravillas del Mundo Moderno por ser un portento de ingeniería. Empleó a mas de 45,000 obreros provenientes de diferentes partes del mundo, entre ellos a gallegos. Estos eran muy apreciados por su calidad y tesón en el trabajo, .en 1906 un jefe de ingenieros comentaba acerca de los gallegos… “su eficacia no solo es mas del doble que la de los negros, si no que resisten mejor el clima” .
Los gallegos eran contratados en su propia tierra por agentes norteamericanos enviados a Galicia para tal fin. Se les pagaba el pasaje por barco hasta Panamá, solamente de ida, el cual debían rembolsar íntegramente. Eran contratados bajo un jornal discriminatorio, los norteamericanos, profesionales y administrativos cobraban un jornal conocido como “Gold Roll” ya que el pago era en oro y correspondía a ocho horas laborales, cobrando el doble de los obreros. A los obreros extranjeros (entre ellos los gallegos) y a los negros, se les pagaba de acuerdo al “Silver Roll”, cuyo pago era en plata, que correspondía a 10 horas de trabajo, los siete días de la semana, sin derecho a vacaciones. La paga consistía en $ 0,20 centavos de dólar la hora ( 1,10 pesetas de aquella época ). La primera quincena de cada mes se le retenía íntegra para amortizar el costo del pasaje. Tenían derecho a alojamiento, tres comidas con carne y recibían vino los jueves y domingos, médico, hospital y medicinas. Pero todo lo prometido durante la contratación no resultaba exactamente igual.
Tan adversas resultaron las condiciones para muchos gallegos que para 1906, éstos llegaron a protagonizar un movimiento de huelga, C. Martín, V. Calvo y J. Rodríguez, del diario “El Socialista” de España, recogen las siguientes protestas de parte de los gallegos: “No les daban las tres comidas del día con carne prometida”, “No los alojaron en los hoteles prometidos sino en tiendas de lona en descampado y sin ropa para abrigarse”,”Están enfermando a cada momento”,”Lo que se gana se gasta en la misma proporción”, “Tenemos médicos, hospital y medicinas gratis, pero antes te llenan de quinina y te matan de hambre”, “El costo de la repatriación cuesta mas de 70 duros de oro, tan sólo a Cuba cuesta 14 y te piden 30 de depósito por adelantado…”,”No se dejen engañar con el canto de sirenas, que son llantos y quejidos”, entre otras muchas otras quejas.
A pesar de todas las protestas la situación no dió visos de mejorar ya que en 1906, de 332 gallegos provenientes de Cuba, sólo quedaban 40 al cabo de un año. Posterior al conato de huelga, a principios de 1907, la Sociedad Española de Beneficencia de Panamá, fundada en 1885, envió un informe al Gobierno Español acerca de la desastrosa situación que aquejaba a los españoles en Panamá, muchos de ellos gallegos. Y denunciaban:“Los españoles son tratados con menos consideración que los negros”, “Se les condena por cualquier bagatela a trabajos forzados, sin paga, a pan y agua, se les amarra una cadena de 4 metros de largo al tobillo y sujeta en el otro extremo a una bola de hierro, como si hubieran cometido un crimen nefasto”. Algunos pensaron que ésto era una exageración, pero las versiones recabadas posteriormente, incluso por boca de otros extranjeros, lo corroboraba. “De las fiebres –la malaria y la fiebre amarilla eran endémicas– nadie se escapa aquí, contribuyendo la mala alimentación”. Las condiciones sanitarias en el Istmo, a pesar de haber sido mejoradas por los norteamericanos, eran trágicas. Secundino Rodríguez y su hermano José, del pueblo de Coba en Galicia, vinieron a trabajar en las obras del canal. Secundino, como tantos otros, falleció al poco tiempo masacrado por la Malaria. Secundino, no pudo ver concluidas las obras del canal a las cuales contribuyó con su vida. Su hermano José, tras la muerte de Secundino, regresó a Galicia abandonando “aquellos cenagales de la muerte”.
De igual manera, dicha sociedad denunciaba la apatía del cónsul honorario español D. I. Preciado de la siguiente manera: “fomenta la migración con cartas elogiando el buen clima y las condiciones de trabajo en el Canal”. El 14 de Mayo de 1909 el diario “El Socialista”, en su entrega Nº 1210 denunciaba: “La crueldad yanqui hace pareja con la criminal indiferencia del Gobierno Español respecto a los que trabajan en el Canal de Panamá”.
En 1908 una comisión, integrada por Luis Guerrero del Muy Ilustre Centro Gallego de La Habana y José Llorente del Casino Español de La Habana, acude a Panamá debido a lo que se comentaba, por parte de los retornados a Cuba, sobre las difíciles condiciones laborales de los gallegos y otros españoles que trabajaban en las obras del canal. Al leer el informe, el lector se percata que dichos comisionados fueron manipulados por el gobernador norteamericano de la Zona del Canal –de hecho un estado de los Estados Unidos dentro de Panamá– quien los atendió a cuerpo de rey y les dió una especie de recorrido turístico, donde conversaron con algunos españoles y gallegos que casi les llegaron a pintar la situación como un paraiso tropical. Sin embargo, el informe que leímos tiene un valor anecdótico y referente. En esa época se encontraban hospitalizados: Daniel Pérez de Orense, José Gómez de Muros y Eulogio Rodríguez de Monforte, éste último con una pierna amputada por un tren a quien la Comisión del Canal le iban a costear una prótesis, a su vez, reconocía su negligencia en el accidente y se quejaba de que: “los americanos me retienen mucho tiempo en el hospital, aquí la comida la hacen a la americana y no nos gusta, no nos hacen comida gallega”, el gobernador le prometió a los comisionados contratar cocineras gallegas para el hospital cuanto antes.
En la población de La Boca, conversaron con los gallegos Tomás Gómez, Tiburcio Fernández y Benito Vilá, oriundos de Vigo, al igual que Juan Guillén de Santiago de Compostela. El informe daba ejemplos del costo de la vida para los gallegos que compraban víveres y otros artículos en los comisariatos de la Comisión del Canal, por ejemplo: Carne de Freir a $ 0,10 centavos de dólar la libra ( aprox. 500 gr) — Carne de Pollo a $ 0,25 — Patatas a $ 0,02 — Garbanzos a $ 0,05 — Arroz a $ 0,03 – Judías a $ 0,04 – Azúcar a $ 0,04 – Pan a $ 0,04 – Café a $ 0,04 — Zapatos (un par) a $1,50 — Camisas desde $ 0,38 — Traje de Vestir a $ 2.50.
El salario de Silver Roll de un gallego, una vez cancelado el costo de su pasaje de arribo, era de unos 60 dólares plata al mes, y siempre se quejaban de que les faltaban 3 o 4 dólares de su paga y que la explicación dada en inglés no la entendían. Las condiciones en que vivieron estos “héroes anónimos” de la emigración, trabajando bajo un ardiente sol, donde se alcanzaban temperaturas de 42º grados, con una humedad de 85%, bajo torrenciales lluvias-en Panamá llueve 8 meses del año–, hacinados en toldas y luego en barracas de madera, frustrados y resentidos al ver hecho añicos sus sueños y esperanzas tras la cruda realidad, luchando contra la muerte que acechaba en la explosión de un barrero, el paso de una locomotora, el derrumbe de una ladera o la picada de un mosquito. Había que ser muy gallego para soportarlo…..había que vivir, sobrevivir y mandar algo a casa. A partir de 1910 el número de gallegos, así como de otros obreros extranjeros, empieza a disminuir significativamente cuando los negros antillanos logran adaptarse mejor al medio y ser mas productivos a menos costo.
Agradecemos la colaboración del archivo documental y fotográfico de la Biblioteca de la Autoridad del Canal de Panamá para la realización de esta monografía.
http://www.degalicia.org/planetagalego/?p=147
http://www.youtube.com/watch?v=fHS5wb-e ... re=related
Alexandra Cachafeiro Camiña

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