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Por que los emigrados no regresan?

Enviado: terça, 29 ago 2006, 23:29
por sromero
Maria Tizado Riera desde Moraña, envio el siguiente mensaje el dia 2/3/2002 a la lista Fillos-L: Queridos colisteros, al fin recibo la lista y aquí estoy de nuevo, feliz cual lombriz.

Juan preguntó: ¿Porque, ahora que todos los argentinos quieren rajarse, uno habla con los gallegos que vinieron de Galicia, y te dicen "y que se yo, lo estoy pensando, pero por ahora no, vamos a ver que pasa, etc. etc.", y mientras tanto los hijos, nietos y bisnietos, se van?

El tema de la re-emigración (y no digo retorno a posta) es complicado.
Por si alguno no lo sabe nací en Buenos Aires y vivo en Mos, una mínima aldeíta de Moraña, provincia de Pontevedra y conozco a otros muchos retornados, es decir gente nacida aquí que marchó en su momento y ahora regresa, y el factor común de todos ellos es la dificultad para reintegrarse.

Estoy de acuerdo en que uno de los factores , como dice Rubén, "que para un ser humano, desarraigarse debe ser muy penoso y después de superarlo o no, repetirlo no creo que le queden ganas.", el sufrimiento por la pérdida del entorno los que emigramos lo sabemos bien; otro factor creo es el agradecimiento que tienen los gallegos hacia su país de acogida,cosa indudable en todos los casos, sentimiento que muchas veces no tenemos los hijos hacia el país que nos vio nacer (ellos sí conocieron de verdad la falta de trabajo, la persecución política y, sobre todo el hambre, el frío y la enfermedad); Otro es la posibilidad o capacidad de adaptación que, a los 20 o a los 30 es mas fácil que a los 50 ó 60, después de haber vivido en otro país mas del doble en muchos casos que lo que se vivió en Galicia. La readaptación creo es mas difícil que la adaptación, no sólo por la edad sino porque los jóvenes que emigramos y no retornamos no esperamos encontrar las cosas en el mismo sitio y los que se quedaron no esperan de nosotros que sigamos iguales a antes de marchar.Simplemente no nos conocíamos. Con los "retornados" la cosa cambia.

Mi padre, hermano y yo fuimos toda la vida "los Gallegos" y aquí pasamos a ser "los Argentinos", otro es "el Suizo" o "la Alemana"... uno termina siendo de ningún lado porque trae consigo el bagaje cultural del país donde vivió , mas aún quizás que el que llevó cuando se fue, ya que de MUCHAS cosas se quiso olvidar (como se están queriendo olvidar los que se vienen ahora)

Cuarenta o cincuenta años en una tierra donde uno come distinto, se viste distinto, se maquilla distinto, se perfuma distinto, se habla distinto y sobre todo se piensa distinto.... es difícil amigos míos, muy pero que muy difícil. Parecen tonterías lo que contaré pero considero es buen ejemplo: a mi abuelo (no era muy simpático) le repateaba que mi padre usara corbata, sobre todo para entierros, etc. y para nombrarlo a otras personas lo llamaba despectivamente "el corbatita", a mí que uso sombreros, gorras y lo que se me ocurra, me pinto los labios y pongo vaqueros y de aquella usaba bikinis mínimas (era joven, jeje)... ya ni les digo, porque "decente no sólo se es, sino que hay que demostrarlo" (y éste no era solo mi abuelo muy entrado en años, los de mi generación ídem) y no les cuento la cara que se les quedó cuando apareció mi hermano un día con un perramus (gabardina, impermeable, piloto), caía agua a calderos.... ¡¡¡pero era primavera!!!, y, en primavera por lo visto hay que mojarse...son pequeñeces pero que sumadas....

Cuando bautizamos a mi hijo Pablo hice yo el lunch ....si ven la cara de los invitados...nadie se atrevía a probar nada, yo tenía un disgusto terrible, había trabajado tanto y con tanta ilusión!!!... menos mal que por mi parte hasta el cura era "importado",¡y los curas tienen buen diente! Así que entre la insistencia mía y los elogios de los "argengallegos" se atrevieron a hincar el diente, di recetas por un tubo y resulta que ahora soy famosa por las fiestas de los niños. A tozuda no me ganan, eh!!! Pero hay gente que no tiene este carácter tan *** como diría mi marido.... y de hecho hay muchos retornados (sobre todo las mujeres, no se por qué), que presionan y se vuelven al país de emigración, aguantan un par de años aquí y se van. Uno al regresar por ejemplo compite con amistades "regadas" durante 60 años, los que no se fueron siguieron siendo vecinos, yendo a la taberna a jugar al dominó y muchos etc y cuando el emigrado vuelve es "nuevo" y distinto y eso, a veces asusta, igual que asustaba mi comida. La mayoría de los emigrados salieron de la aldea a una gran ciudad y el volver a adaptarse a la vida del campo, con 4 o 5 vecinos casi desconocidos se complica (y contemos con que el emigrado a Europa o a otras comunidades españolas viene casi todos los años de vacaciones, imaginen los que no vinieron en 40 )

Una "Francesa" me dijo una vez :" yo en Francia era Madame X (apellido del marido) y aquí en cambio soy una aldeana más" ... cosa que puede sentar muy mal al escucharlo, pero que no deja de reflejar una realidad, para ella muy triste por cierto. Una señora que conocí que vivió en Alemania 46 años me decía llorando que extrañaba terriblemente a sus amigas, que los fines de semana se reunían a tomar el té, paseaban de compras,y en verano hacían pic nic, etc, que había compartido todos esos años mas de 8 horas al día de sus vidas y ahora de vuelta en la aldea a muchos km. sólo le quedaba estar sola en casa, seguir trabajando cual esclava en la finca y limpiando una casa pensada para 16 personas, porque sus vecinos ni su marido no comprendían otra opción de vida... y eso es muy duro porque el abismo cultural entre los que quedaron y los que se fueron es enorme (y no lo digo por mas o por menos cultura sino por distinta) y a veces es difícil congeniar, léase por ejemplo no usar luto vitalicio, usar pantalones o maquillarse después de cierta edad. Recuerdo que vino de visita la madre de mi cuñada hace 7 años por primera vez y el hijo de mi prima le dijo horrorizado a su madre :"la mamá de Paula usa vaqueros y fuma".

Otro de los factores que frenan el retorno es el económico...nuestros padres marcharon para "hacer la América" y es difícil, como ya reza el tango "vuelvo vencido a la casita de mis viejos"....lamentablemente vivimos en un mundo donde a veces la pobreza no se considera una desgracia sino una vergüenza... Cuánta gente que emigró dejó de tener contacto con la familia que sigue perfectamente localizada porque vive aún hoy en la misma casa desde hace 200 años...este es tema también de reflexión, simplemente por el hecho de no haberse hecho rico?? tal vez; y otras son aquellas causas ocultas, esas que nuestros mayores nunca contaron, historias oscuras o dolorosas de muchas familias que hicieron que los mayores no quisieran volver y que aún hoy, hacen que se lo piensen dos veces. Esta es MI visión desde este lado del planeta, no quiere decir que sea la única, simplemente comparto mi experiencia desde mi propia emigración y de la de tanta gente que me rodea, que por mi trabajo tengo posibilidad de escuchar y que, con mi afición a las búsquedas he descubierto.

Un bicazo María Tizado Riera
desde Moraña, Pontevedra

Por que los emigrados no regresan?

Enviado: quarta, 30 ago 2006, 00:06
por sromero
Adriana envio el siguiente mensaje el dia 4/3/2002 a la lista Fillos-L: RESPUESTA INTERRUMPIDA:

Mi padre siempre dice: PAMI, no para los jubilados. PA MI (para mí), diría
un político.

Esto de emigrar es terrible; pero, sentir que uno está cercado, que no hay futuro, que nos arrebatan el dinero, el esfuerzo, la esperanza, los proyectos, y todo lo que se les ocurra, también es terrible. Sobre todo, cuando uno hizo y hace mucho sacrificio para tener lo que tiene (llámese dinero, conocimientos, estudio, etc.). Es muy triste sentir que uno está en un lugar en dónde se premia al que tiene prontuario y se castiga al que estudió ó al que ahorró ó al que se esforzó para tener algo.
Es muy triste tener que abandonar los vínculos que uno mismo construyó, porque hay otro que se está ocupando de quitarnos la energía y la motivación para seguir apostando.

No se trata de pensar que porque uno está considerando la posibilidad de emigrar, está tocando la castañuela en la "romería del me voy a trabajar a Europa". No creo que sea tan así, dejar lo que es de uno duele. Y, el lugar que uno ocupa en todos los espacios de la vida, es un lugar que uno construyó con su propia energía; por ende, tener que dejarlo duele y entristece. No creo que sea sin costo; pero, por otra parte los argentinos en este momento creo que todos los días pagamos un costo: el de salir a pelear contra la realidad que nuestros políticos nos están imponiendo. Pero, tampoco hay que olvidar que a esos políticos también los votamos nosotros.

Y, aquí apelo a la responsabilidad que todos tenemos en lo que nos ocurre.
Esto es un resumen de lo que yo siento cada día que salgo a hacer los trámites para obtener los papeles que tengo que enviar a España. No crean que estoy feliz; al contrario estoy muy triste y dolorida.

Un beso.
Adriana.